Libby es la mascota del estudio: ese blob rosa fuerte con una sonrisota, en la esquina del sitio.
Y no se queda ahí nomás. Te acompaña mientras haces scroll, y si le señalas te saluda y dice hola. Es como su onda, la verdad.
Eso sí, sabe cuándo hacerse a un lado. Apenas llegas al pie de página, se corre y lo deja hacer lo suyo.
